
Manzanilla Romana
¿Por qué Estados Unidos?
La Manzanilla Romana puede ser difícil de cultivar debido a su sensibilidad a las fluctuaciones en las condiciones climáticas. La cantidad alta y regular de precipitaciones al año en el noroeste del Pacífico, junto con un clima relativamente constante, hacen que esta zona tenga éxito en el cultivo de la Manzanilla Romana.

¿Cómo funciona?
Las flores de la Manzanilla Romana se asemejan a las margaritas, con un prominente centro amarillo, pétalos blancos y hojas de un verde grisáceo. Algunos dicen que las flores huelen a manzanas. La planta crece cerca del suelo, alcanzando solo unos 30 cm (1 pie) de altura. El aceite esencial se destila al vapor de las flores, que deben cosecharse para la destilación poco después de florecer.

La Manzanilla Romana es, ante todo, calmante: para el cuerpo* y para las emociones. Su aroma es suave, pero potente. La Manzanilla Romana brinda una experiencia verdaderamente relajante para la mente y el cuerpo*, así como para la piel.

¿Cómo se obtiene la Manzanilla Romana?
El aceite esencial de Manzanilla Romana se destila al vapor de la flor de la planta. Estas flores se asemejan a las margaritas y huelen dulce, casi como manzanas. Existen varias variedades de manzanilla. El uso más común de la manzanilla es en infusiones de hierbas, pero también se usa por su fragancia en muchos perfumes y productos para el cuidado personal.
