
Vainilla de Madagascar
¿Por qué Madagascar?
La vainilla es originaria de México, el Caribe, el norte de Sudamérica y Centroamérica. De hecho, los totonacas y los aztecas usaban la vainilla con fines ceremoniales y en bebidas. Cuando los españoles conquistaron a los aztecas, llevaron la vainilla de regreso a Europa. La vainilla se hizo popular, pero los europeos descubrieron que solo podía ser polinizada de forma natural por una especie específica de abeja mexicana.
Fuera de México, casi no había posibilidad de que la flor de vainilla se polinizara por sí sola, lo que hacía increíblemente difícil cultivarla fuera de su región nativa. El problema se resolvió en 1841, cuando Edmond Albius —un joven esclavo— aprendió a polinizar las flores de vainilla a mano. Este descubrimiento permitió que la vainilla se cultivara en zonas tropicales de todo el mundo.
El proceso que demanda mucho tiempo necesario para producir vainilla la convierte en una especia costosa. De hecho, la única especia más cara es el azafrán. Por ello, muchas empresas crean fragancias y saborizantes de vainilla sintéticos para ahorrar tiempo y dinero. ¡Se estima que la mayoría de los productos con sabor a vainilla del mercado en realidad no contienen vainilla!
De la vainilla real disponible en el mundo, el 80 % proviene de Madagascar, que tiene el clima tropical perfecto para que la especia prospere. En Madagascar, miles de personas —en su mayoría familias— trabajan en la cadena de suministro de la vainilla. La cosecha es una fuente crucial de empleo para las comunidades rurales y una parte integral de la economía local, contribuyendo al sustento de casi 80,000 agricultores.

El proceso de cultivo y cosecha
Aunque la vainilla puede cultivarse fuera de su tierra nativa, sigue siendo una planta y un proceso que demandan mucho trabajo. Una planta tarda de tres a cuatro años en comenzar a producir vainas de vainilla. La flor solo brota un día de todo el año. La flor es frágil y debe polinizarse por la mañana, cuando hace fresco. Si no se poliniza durante este período tan breve, se marchita, lo que significa que no habrá vainas de vainilla para cosechar después.
Cada flor produce solo una pequeña cantidad de vainas, y estas deben madurar durante nueve meses antes de ser cosechadas. Una vez listas, se recogen a mano y se llevan rápidamente para su procesamiento. El primer paso del procesamiento de la vainilla se llama "muerte" (killing). Sin duda es un nombre sorprendente, pero simplemente se refiere a sumergir las vainas verdes en un baño caliente para detener su desarrollo. Luego, las vainas se transfieren a cajas de madera para el sudado, que activa enzimas en las vainas que hacen que se ablanden y adquieran el color oscuro que te resulta más familiar. Las vainas reposan en estas cajas de madera a una temperatura cálida durante 24 a 48 horas.

Después del sudado, las vainas necesitan secarse. Los agricultores las exponen a la luz directa del sol de la mañana durante unas horas al día por 10 días y luego las secan en un almacén bien ventilado durante dos meses. A continuación, las vainas se acondicionan. Se clasifican según su contenido de humedad, color y calidad. Luego se almacenan en cajas de madera durante dos o tres meses, lo que hace que las vainas desarrollen por completo su sabor y aroma. Las vainas se revisan y clasifican con regularidad para garantizar la máxima calidad posible. Finalmente, una vez que las vainas están totalmente maduras, se clasifican por última vez y se empacan para su envío.
El proceso de extracción
Para doTERRA, las vainas no son el producto final. Para crear nuestro absoluto puro de Vainilla, las vainas de vainilla primero deben pasar por un proceso de extracción con CO2, que muele las vainas en trozos pequeños y los coloca en un recipiente de extracción presurizado. El fluido supercrítico de CO2 disuelve y separa los componentes de las vainas de vainilla, lo que permite capturar y concentrar los compuestos activos volátiles y no volátiles de la vainilla.

En un separador, estos compuestos se dividen, y el fluido supercrítico de CO2 se convierte en gas, dejando el extracto limpio y libre de residuos de solvente. El último paso emplea un solvente de alcohol natural y limpio para eliminar ceras residuales u otros componentes del producto final: el absoluto de Vainilla puro y natural.
Historias de impacto: impacto social
A través de Co-Impact Sourcing®, la doTERRA Healing Hands Foundation® financió un emocionante proyecto de impacto social que se está implementando en el corazón de la zona de cultivo y cosecha en Madagascar. El Centro de Capacitación Agrícola Mahadera —construido y operado por nuestros socios— ofrece una capacitación agrícola de tres años para los hijos de los agricultores de vainilla. Tras la graduación, el centro brinda acceso a más oportunidades educativas, ayudando a los graduados a construir un futuro más seguro para ellos y sus familias. El centro se enfoca en enseñar habilidades importantes como la diversificación de cultivos y la gestión financiera.

La misión de doTERRA Healing Hands es "empoderar a las personas en todo el mundo para que sean sanas, seguras y autosuficientes". El Centro Mahadera apoya a su comunidad de Madagascar con conocimiento, educación y experiencias para ayudarla a prosperar. El centro inició en mayo de 2020 con 30 estudiantes. Luego se inscribieron otros 43 estudiantes, llegando a 73 estudiantes.
doTERRA se enorgullece de apoyar a las comunidades locales de estas maneras. doTERRA Healing Hands siempre ha estado comprometida con empoderar a las personas para que se ayuden a sí mismas, a sus familias y a sus comunidades. A través de esfuerzos como los programas de mentoría y educación —posibles gracias al centro de capacitación—, las personas reciben la ayuda que necesitan para construir mejores vidas para sí mismas.
